Damos gracias a Dios por permitirnos, en nuestra Iglesia y Ministerio Maranatha, acercarnos a su presencia por medio de La Sangre de Cristo Jesús, a través de Salmos, Himnos y Cánticos espirituales. Siempre he pensado y he creído que este acto es un verdadero privilegio, el hecho de poder estar en su presencia, siendo nosotros una creación con tantas fallas y defectos. Sin embargo, a través de Su Sangre, Gracia y Misericordia, Dios se puede agradar cuando alguien, que con un corazón humillado, entra con acciones de gracia y con la revelación de su Sangre al santo lugar para adorarle.

El fin de estos cánticos en nuestro ministerio es llevar al oyente a una experiencia con Jesucristo y el Espíritu Santo. Todos nuestros cánticos tienen un mismo contenido y temática, y es el deseo en nuestros corazones de conocer más al Espíritu Santo, ese deseo insaciable de quienes están cerca de Él para amarle y adorarle, para que Él vuelva a ocupar el primer lugar de nuestras vidas y en la vida de la Iglesia. Es mi oración que cada una de nuestras alabanzas te lleve a una experiencia mayor con el Espíritu Santo, que los cielos “literalmente” se abran sobre tu vida. Amén!

   
Una de las cosas más importantes que yo he aprendido en mi corta carrera como salmista, es el ser fiel, porque servir a Dios no es fácil, sobre todo en momentos de dificultad ¡pero seamos fieles aunque las heridas sean profundas!, recordemos que nada se compara al sentimiento de Cristo en la cruz del calvario ¡Ohh eso me hacer ser fiel hasta el final! Recordar, que las heridas de Jesús, sanan las mías, entonces puedo empezar un año de victoria en mis alabanzas. Amén!


Con mucho amor....
Daniel Barrios
Director de Alabanza
daniel@maranathavenezuela.com