El ejemplo de Cristo como gran Intercesor
Cristo es nuestro mayor ejemplo de intercesión, todo aquel que quiera vivir en victoria sobre el pecado, la adversidad y sobre el mundo tendrá que tomar el ejemplo de Cristo.
Hebreos 5:1 Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados.
Se refiere a Jesús como sumo sacerdote o intercesor.
Hebreos 5:7 Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte.
Toda persona debe vivir en esta carne como un intercesor, si Jesús pudo hacerlo, entonces cada uno de nosotros debemos tener una vida de intercesión, es lamentable que mucha gente piense que la intercesión es de locos.
Hebreos 5:7…ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte
Ofreciendo es una palabra derivada de ofrenda, los intercesores ofrecen sus clamores y suplicas, ofrendando su clamor por alguien mas, el clamor de Jesús no era pequeño, la palabra dice: gran clamor; así que sí es necesario, debemos interceder con gran clamor delante de Dios.
La intercesión tiene el poder de librar de la muerte a aquella persona por la cual se clama, porque estamos orando a Dios vivo; pero ese clamor no debe ser inconsistente porque ese no fue el ejemplo de Jesucristo, en una intercesión debemos incluir las lágrimas, no importando si eres hombre, porque se trata de tener un corazón firme pero también tierno, al interceder buscamos clamar, suplicar, no podemos tener una posición orgullosa y exigente.
Hebreos 5:7…fue oído a causa de su temor reverente
Un intercesor puede mover la misericordia de Dios por causa de su ruego y suplica, la autoridad debe ser usada contra el reino de las tinieblas, pero estamos bajo la autoridad del Reino de los Cielos. Una de las cosas con las que un creyente debe pelear es en contra de su carne, vigilar nuestros corazones, porque las debilidades mas serias de una persona espiritual es llegar a creer que es autosuficiente, el odio, envidia y la falta de perdón, pero esa carne nos recuerda que no podemos culpar a otro por su debilidad, sino interceder por esa persona que igual que cualquier ser humano, un intercesor toma el lugar de la persona por la cual ofrece suplicas, orando por los pecados que el no cometió y al mismo tiempo por los suyos.
Hebreos 5:1,2
Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;
2 para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad;
Cuando intercedemos por otra persona, también debemos orar por nuestros propios pecados, porque un intercesor no escapa de la contaminación que existe en el mundo y aunque no haya cometido los mismos pecados sabemos que todos estamos rodeados de debilidades. El pecado no solo es matar o adulterar, también mentir, el chisme, la envidia, la falta de perdón, así que cuando estas orando por el pecado de otro también es posible recibir ayuda y perdón por tus pecados.
Hebreos 5:5 Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy
Debemos cuidarnos de tener un espíritu de altivez y autosuficiencia, es algo muy peligroso llegar a pensar que nada funcionaría sin la presencia de un hombre, porque es Dios quien sustenta Su obra, todos somos siervos de Jesucristo, no podemos ser ingenuos en pensar que no necesitamos a Dios. El intercesor se llama así por su tarea de colocarse frente a Dios, a favor de los hombres y contra el pecado. |