Sábado 13/03/2010

Escuela de Intercesión

(4ta Clase)

 
 

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La intercesión en el plan de redención

Hay que entender el motivo de la intercesión, se tiene que tener la sabiduría para orar. La intercesión esta en todos los tópicos del Reino de Dios, el intercesor es la persona más importante en la línea de Dios en la tierra. Ser intercesor es el ministerio más importante de los cinco ministerios que nombra la Biblia. La redención es mucho más que la salvación de las almas.

La salvación no es todo el propósito de Dios para una vida, sino que incluye un plan, después que eres salvo empieza tu carrera espiritual, porque eres salvo para algo más grande que tú; hay algo mayor y es la redención, Dios ve a las personas que se salvan en la tierra, con un plan de acción inmediato para el resto de los años que le queden en esta tierra. Pablo escribe del propósito eterno en Cristo Jesús, el intercesor tiene que tener esta revelación; de lo que esta haciendo y para que lo hace. La intercesión tiene que ir más allá de la salvación, la redención es todo el plan.

Existe un propósito mayor que la salvación y venir a la iglesia, el intercesor debe entrar en un mundo espiritual para desatar una influencia en la iglesia, la ciudad y la nación. El pecado no va a salir hasta que haya un reargüir del Espíritu Santo y esto no va a venir hasta que no se ore para que sea cumplido el plan de Dios en la tierra. Un intercesor no puede ser egoísta, porque los pensamientos de Dios están primeros que los de él. El principal plan de la redención; es hacer recuperar al hombre su dignidad, autoridad y status espiritual en la tierra, el nivel de influencia. El que se conecta con Jesús, uno solo es con Él.

Toda persona que reciba a Jesús, también recibe la responsabilidad de pararse en frente de la obras del mal, a favor de los hombres y dirigirlos a recuperar su status espiritual. Las personas tienen que tomar esta responsabilidad  de orar por los hermanos, no fueron salvos no sólo para ellos, si no para un propósito eterno que se genero al ser salvo. Recibir a Cristo no tiene ningún costo, pero cuando lo recibes tienes el deber de aprender a orar e interceder por los otros.

 

 

Pastor  Javier  Bertucci

Sábado 13/03/2010