Domingo 16/04/2010

Escuela de Intercesión

(8va Clase)

 
 

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El Intercesor es Dispensador de Misericordia

El Domingo 16 de mayo el Pastor Javier Bertucci predicó a la congregación allí presente, enseñando acerca de las características de un intercesor. Explicando que una de las más importantes características que debe tener un intercesor es la misericordia; señalando que éste debe ser un dispensador de misericordia.

Jesús es el primer y principal intercesor en toda la historia, por Él fue hecha la iglesia. Partió al cielo a interceder por la iglesia. Jesús no está para acusar a la iglesia sino para ayudarla en medio de la tentación. Si Jesús está en el cielo efectuando misericordia ¿Qué haces tú en la tierra acusando al hermano? Si el intercesor no es un dispensador de misericordia; se convierte en un religioso y en acusador de los hermanos. Donde hay acusación no hay Reino sino religión. El intercesor no está para acusar a nadie.

Jesús te entiende; no busques la aprobación de nadie más. ¡Tú debes dar misericordia! porque un intercesor es un dispensador de misericordia. Jesús vino a solventar la deuda por los pecados, Él está para eso. El pueblo tiene que entender la dinámica de la iglesia; la cual es justificar a la humanidad y salvarlos del pecado. No eres un evaluador de la obra de Dios, Él no desea que nadie este supervisando la obra que empezó en la vida de alguien.

Dios no puede confiarle sus hijos a personas que condenan y acusan. No puedes hacer que alguien cambie por más que lo señales. Jesús va a preparar para sí mismo una iglesia pura y santa, porque Él es el único que puede causar cambios en la gente que lo recibe. Por esta razón tienes que clamar misericordia por sus vidas; pedir que el diablo no los toque. Hay personas que no reciben a Cristo porque ven a un Dios legalista que algunos hermanos les han mostrado.

El intercesor es un dispensador de misericordia. Si tú perdonas a los hombres; Dios perdonara tus ofensas, ésa es una ley simple. La misericordia es mayor que la ley.

La sangre de Cristo limpia de todo pecado y hace excepto; cuando intercedes y oras por el hermano. Porque Dios guarda su pacto ¡Recuérdale el pacto que un día hizo con Él! Cuando intercedes con intensidad ya no eres tú sino el Espíritu Santo; que empieza interceder con gemidos indecibles. Tú intercesión puede hacer perder al diablo. El trabajo del intercesor es que todos puedan salir adelante, siguiendo a Jesús. La victoria del intercesor es que la iglesia permanezca firme delante del trono de Dios; aún con sus debilidades.

 

 

 

Pastor  Javier  Bertucci

Domingo 16/04/2010